La expectativa de vida de una persona no está determinada por sus genes como se creía hasta ahora sino que, por el contrario, los hábitos que se incorporan y mantienen a lo largo de los años son los que tiene mayor influencia.
Los autores de la Universidad de Gothenburg, en Suecia, que publicaron la investigación en el "Journal of Internal Medicine", explicaron que cada persona incide en los hábitos de vida que determinan cuanto tiempo vive. "Esto es positivo para el individuo y para la sociedad", afirmóLars Wilhelmsen, uno de los expertos.
La esperanza de vida es un índice que mide la cantidad de años que se espera que viva una población dada. Según la Organización de las Naciones Unidas, este valor aumentó en Argentina ya que era de 74,8 años en 2005 y subió a 75,2 años 2007, según se informa enNeoMundo.
Para investigar qué incide en la expectativa de vida Wilhelmsen observó que los hombres estudiados que no fumaban, consumían cantidades moderadas de café y tenían un buen nivel socioeconómico tenían más posibilidades de cumplir los 90 años. El 13% de los voluntarios superó esta edad.
"Estamos abriendo terreno con este estudio. Muchos de estos factores habían sido previamente identificados como importantes en las enfermedades cardiovasculares, pero acá mostramos por primera vez que tienen un rol en la supervivencia", explicó.