Sin embargo, el asalto no pudo ser perpetrado, ya que el delincuente se quedó dormido en una de las habitaciones, donde fue detenido por la policía.
Al regresar a su casa, la joven encontró a un muchacho dormido en su cama, empuñando en su mano derecha una pistola calibre 11,25, tras lo cual llamó inmediatamente a la policía.
Una patrulla de la comisaría 45A llegó a los pocos minutos y apresó al ladrón, identificado como Maximiliano Juárez, de 23, que al momento de la llegada de los efectivos seguía dormido.