
El Instituto Karolinska de Estocolmo realizó un estudio sobre la genética y la infidelidad, en el cual uno de los resultados muestra que una variante genética ligada al Alelo 334 puede ser un factor para que un hombre sea propenso a sucumbir en las arenas movedizas de la infidelidad.
Según esta investigación, los varones con esta variante genética -dos de cada cinco que participaron en el estudio- mantenían una relación menos estrecha con sus parejas.
Si un hombre que tiene novia o esposa es coqueto, alegre, simpático y caballeroso, sin importar si es bien parecido o no, y además, no repara en repartir frases de cariño, piropo y buenos deseos a las mujeres con las que convive, ¿implica que él es un experto en los terrenos del tercero en discordia? o sencillamente, ¿es muy sociable?.LEER MAS.