Domingo 22 De abril 2012 by Frank Jiménez.
Etiqueta.Salud.
La costa y las playas, dicen los investigadores, ofrecen
mayores beneficios psicológicos a los individuos que otros ambientes naturales.
La investigación analizó los efectos de diversos tipos de ambientes exteriores en el bienestar de la gente.
La investigación analizó los efectos de diversos tipos de ambientes exteriores en el bienestar de la gente.
Aunque todos los ambientes naturales resultaron asociados
con sentimientos psicológicos positivos, estar cerca del mar es lo más
beneficioso.
El ambiente que brinda menos beneficios son los parques
urbanos, dice el estudio presentado durante la conferencia de la Sociedad Psicológica
Británica celebrada en Londres.
El doctor
Mathew White, del Centro Europeo para el Medio Ambiente y la Salud Humana de la Escuela de Medicina y
Odontología Península, en Inglaterra, siguió a los 2.750 participantes durante
dos años.
El objetivo era investigar el impacto de los ambientes
naturales en el bienestar de los individuos.
Específicamente cómo estos ambientes generan distintas
reacciones en una persona, como gozo, relajación y calma.
Bienestar psicológico los científicos compararon las
experiencias de los participantes en la costa del mar, el campo y los parques
urbanos.
En el estudio tomaron en cuenta factores como la edad, el
lugar donde vivían los participantes, con quién vivían o con quién habían
visitado el ambiente.
Los participantes fueron divididos en seis grupos de edad y
todos identificaron el ambiente marino como la experiencia más positiva, más
que los parques urbanos o el campo.
El mar, dicen los científicos, demostró ser el ambiente con
“significativamente más probabilidades” de crear un sentimiento de bienestar en
la gente.
Y los individuos que mostraron los mayores beneficios con el mar fueron los que habían visitado la costa solos.
Y los individuos que mostraron los mayores beneficios con el mar fueron los que habían visitado la costa solos.
Según el doctor White, no se conoce con claridad porqué
estar cerca del mar parece ser más vigorizante.
Quizás este impacto positivo se debe a una “preferencia
innata” por la vista y los sonidos del agua del mar o a que la gente responde
más positivamente a la forma como la luz se refleja en el agua.
También podría haber una preferencia debido a las
expectativas sociales o culturales de estar cerca del mar, creen los
científicos.
Y las asociaciones individuales, como los recuerdos de una
niñez feliz en el mar, también pueden desempeñar un papel.
En las últimas décadas ha habido una creciente concientización
sobre la importancia de evitar el estrés y relajarse para prevenir
enfermedades. Y el mar parece estar asociado con una vida más calmada.
Tal como expresa el doctor White “es necesario llevar a cabo
más estudios sobre los efectos beneficiosos de los distintos ambientes
naturales”.
“Pero nuestros resultados muestran que ya es tiempo de
superar el debate simple que compara la vida urbana y la vida rural y de
comenzar a ver el efecto que tienen los distintos ambientes naturales en la
salud y bienestar de la gente” expresa el investigador.