Etiqueta Salud.
Los
investigadores afirman que el consumo diario de nueve onzas (unos 270
centilitros) de Merlot u otro tipo de vino tinto con bajo contenido de alcohol
mejora la proporción de bacterias ´buenas´ y ´malas´ en el intestino.
El equilibrio saludable de la
microflora intestinal ayuda a digerir mejor la comida, mejora la inmunidad y
ayuda a producir vitamina K, que tiene un papel importante en la coagulación de
la sangre.
Los científicos opinan que el
efecto positivo del consumo de vino se debe a las cualidades de los compuestos
polifenólicos del mismo. Los polifenoles son sustancias químicas que se
encuentran en diferentes plantas (en el caso del vino, en la vid).
En la investigación, cuyos
resultados han sido publicados en la revista 'American Journal Of. Clínica Nutrición',
participaron diez voluntarios varones de mediana edad.
Durante los primeros quince
días del experimento los participantes del estudio no podían consumir alcohol.
Durante la segunda etapa, que duró veinte días, los hombres consumieron nueve onzas
de Merlot, nueve onzas de vino tinto de bajo contenido de alcohol o tres onzas
de ginebra. A diferencia del vino tinto, la ginebra no contiene componentes
polifenólicos, por lo tanto fue usada para comparar los resultados.
El análisis de las pruebas realizadas
durante la investigación reveló que el equilibrio de bacterias intestinales de
los participantes del experimento mejoraba cuando consumían Merlot o vino tinto
de bajo contenido de alcohol.
Asimismo después de consumir
bebidas ricas en compuestos polifenólicos a los voluntarios les bajó la
presión, el nivel de colesterol y de proteína C reactiva, un índice de los
procesos inflamatorios.
Estos datos permitieron a los
científicos extraer la conclusión de que “el consumo regular y moderado de vino
tinto puede tener un efecto notable en el aumento de la microflora intestinal”.