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Una nueva investigación muestra que los pacientes de
trasplante de pulmón que reciben los pulmones de fumadores tienen una mejor
supervivencia global que los que permanecen en listas de espera, pese al hecho
de que tienden a sobrevivir un período más corto después de un trasplante,
comparado con los que reciben pulmones de no fumadores.
Los hallazgos, publicados en ‘The Lancet’, pueden resultar
polémicos debido a los informes que describen cómo algunos pacientes
trasplantados han muerto después de recibir pulmones de fumadores.
“Nuestros datos muestran que los pacientes que esperan un
trasplante de pulmón en el Reino Unido sobrevivirán más tiempo si están
dispuestos a aceptar pulmones de cualquier donante adecuado, independientemente
de los antecedentes de tabaquismo (los donantes con antecedentes de tabaquismo
proporcionan casi el 40 por ciento de los pulmones disponibles para
trasplante). El rechazo de este recurso aumentaría la mortalidad en lista de
espera, y no es aconsejable”, afirma el autor principal, Robert Bonser, de la Universidad de Birmingham,
en el Reino Unido.
Aunque los autores reconocen el efecto adverso sobre el
tiempo de supervivencia de los pacientes, cuando aceptan pulmones de fumadores,
los resultados, no obstante, sugieren que la política de selección actual del
Reino Unido de la utilización de órganos procedentes de fumadores, mejora las
tasas de supervivencia de los pacientes inscritos en los trasplantes de pulmón.
Los investigadores usaron información del Registro de
Trasplantes del Reino Unido, y la
Oficina de Estadísticas Nacional, para examinar las tasas de
supervivencia de 2.181 pacientes adultos del Reino Unido, en espera de
trasplantes de pulmón, entre julio de 1999 y diciembre 2010.
De 1.295 trasplantes de pulmón que tuvieron lugar durante
este período, en torno a 2 de cada 5 procedían de donantes con antecedentes de
tabaquismo.
El análisis mostró que aquellos que recibieron pulmones de
fumadores tenían un 46 por ciento más probabilidades de muerte a los tres años
del trasplante que los que recibieron pulmones de no fumadores.
Por otro lado, en comparación con los que se quedaron en
lista de espera durante el período de estudio, la probabilidad de muerte
después de la inscripción fue un 21 por ciento menor para los pacientes que
recibieron pulmones de fumadores.