Etiqueta.Salud.
Las adicciones son algo que uno suele relacionar con la
adolescencia, sin embargo, existen casos de pequeños que son adictos... desde
su nacimiento: cada vez son más las mujeres que toman analgésicos y otras
drogas durante el embarazo, lo que ha aumentado los casos de bebés que nacen
con dependencia.
En los
últimos años, se han casi duplicado los casos de bebés que nacen con algún tipo
de adicción, especialmente a los analgésicos, de acuerdo con un reporte realizado por el American
College Of. Obstetricians and Gynecologists.
"Los
bebés desarrollan la adicción debido a que durante el embarazo están expuestos a las
drogas que toma su madre; sin embargo, al nacer ya no cuentan con el suministro
de droga, por lo que atraviesan por un período de abstinencia, conocido como
síndrome de abstinencia neonatal", explica el Dr. William Liu, de la Universidad Emory.
Según el
reporte, casi 47 por ciento de los bebés nacieron con algún tipo de adicción en
2008; sin embargo, esta cifra era sólo del 26 por ciento en 2000.
Para el
Dr. Liu, este problema bien podría ser considerado ya como una epidemia:
"A pesar de las advertencias que se hace a las embarazadas sobre el uso de drogas durante el embarazo, estamos viendo que cada vez más mujeres toman
medicamentos indiscriminadamente".
De hecho,
se estima que un tercio de las embarazadas que son beneficiarias de los
programas de tratamiento del estado son adictas a los analgésicos.
Los
especialistas estiman que un bebé que está expuesto durante el embarazo a
analgésicos u otras drogas tendría hasta el 94 por ciento de riesgo de nacer
con dependencia.
"Luego
de 24 horas de haber nacido, estos pequeños ya padecen síndrome de abstinencia,
una condición verdaderamente dolorosa y problemática para los bebés",
explica el Dr. John Buchheit, del East Tennessee Childrens Hospital.
De acuerdo
con el Dr. Buchheit, un bebé que atraviesa por el síndrome de abstinencia
neonatal presenta llanto frecuente, incomodidad, rigidez muscular e
intolerancia a la luz y al ruido, y en casos más graves podría padecer también
convulsiones.
"Para
ayudar a estos bebés se les conduce a salas especiales, más oscuras y
silenciosas; asimismo, se les suministran pequeñas cantidades de morfina para
que puedan relajarse, pues el síndrome de abstinencia es muy doloroso",
asegura el Dr. Buchheit.
Cada día
se reduce la cantidad de morfina que los bebés reciben, de tal modo que hacía
los 24 días el bebé puede permanecer estable sin que se le suministre ningún
medicamento.
Sin
embargo, los problemas para estos pequeños podrían continuar más allá de la
sala de recién nacidos: los especialistas considera
n que la exposición a las drogas a tan temprana edad
elevaría el riesgo de problemas cognitivos, de desarrollo o de comportamiento;
además, algunos expresan su preocupación sobre el hecho de que el bebé viva
bajo la custodia de alguien que padece una adicción.
De acuerdo
con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, cerca del 70 por
ciento de los adultos toman analgésicos de manera constante o esporádica, sin
atender del todo a las consecuencias que puede tener su uso indiscriminado.