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Por: Yudy Germosen
Vivir en una casa afectada por la violencia doméstica aumenta el
riesgo de un niño de ser abusado o descuidado por 1500%.
Por lo menos 3,
300,000 niños
son testigos de la violencia doméstica cada año.
Los niños con padres que abusan a su pareja siempre están en
peligro, aunque no siempre ven el acto violento directamente. Pueden intentar
intervenir o ser golpeados accidentalmente, o tal vez pueden escuchar amenazas
o insultos que les pueden asustar o hacerles sentir culpables.
Los traumas emocionales y sicológicos experimentados por estos
niños pueden tener muy serios efectos de largo plazo, sin importar la edad del
niño.
Infantes y niños pequeñitos que están expuestos a la
violencia doméstica pueden exhibir mala salud y síntomas del estrés. Sus
necesidades pueden ser ignoradas mientras sus padres lidian con la violencia,
llevando a estos bebés a la desconfianza y al retiro emocional más tarde en su
vida.
Niños pequeños que son testigos de la
violencia doméstica muchas veces creen que ellos son la razón del conflicto.
Esta percepción puede convertirse en sentimientos de culpabilidad, inutilidad,
y ansiedad. Cuando niños
PRE-adolescentes ven en la
casa la violencia entre la pareja en la casa, sus sentimientos de frustración y
desamparo se pueden traducir a la violencia o a comportamiento antisocial y
mala conducta en la escuela. Algunos pueden actuar como pe leoneros contra sus
compañeros de clases para adquirir una sensación de poder, mientras otros
pueden evitar relaciones completamente.
Los Adolescentes que son criados con
sentimientos de desamparo al no poder salvar a uno de sus
Padres del abuso pueden crear situaciones con premeditación, para
hacerse sentir necesitados y con
Control. Ellos pueden buscar ser aceptados con temeridad y
escaparse utilizando el sexo, las drogas o las Maras.
Los sentimientos duraderos de culpa, frustración, y temor al ser
testigos de la violencia
Domestica pueden convertirse en conductas realmente peligrosas.
Hijos varones de padres violentos son 10 veces más probables de
abusar a sus esposas y novias cuando sean adultos.
Niños de padres abusivos tienen un chance de 50% de abusar al
alcohol o a las drogas.
Son también 6 veces más probables de suicidarse.
Como Ayudar a un Niño que Ha Presenciado
Ser criado en una casa donde la violencia es lo normal puede tener
a largo plazo, muy serios efectos sicológicos y de comportamiento. Si usted
sospecha que un niño en su comunidad está expuesto a la violencia doméstica,
usted puede hacer una gran diferencia en el futuro de ese niño.
Sea un modelo positivo.
Un niño que solo interactúa con adultos violentos o de carácter
errático pensará que la agresión y el dolor son partes normales de la vida.
Cuando está tratando con niños en su comunidad, sea que Ud.
sospecha que está ocurriendo
violencia familiar en su casa o no, actúe calmada y amorosamente.
Sea confiable.
Niños de familias violentos están tan acostumbrados a que se
rompan las promesas que vacilan a creer lo que dicen otros adultos. Esta
antipatía a tener confianza en otros puede causar inseguridad, retiro social, y
otras relaciones abusivas.
Nunca haga una promesa que no puede cumplir – como decir, “nadie
te lastimará de nuevo.”
Siempre cumpla con las promesas que le hace al niño, grandes o
pequeñas.
Promueva la auto-estima.
La culpa e inseguridad que resulta de la inhabilidad del niño o
joven parar la violencia en su casa puede resultar en un bajo auto-estima.
Alabe al niño de forma genuina por sus esfuerzos y logros.
Asegúrese de que los niños entiendan que la violencia y el abuso
nunca es culpa de ellos.
Sea abierto.
Un niño con padres abusivos probablemente se le ha prohibido
hablar sobre la violencia que ocurre en su casa.
Sea compasivo y dulce si el niño no está muy dispuesto a hablar
con usted.
Anime a los niños pequeños a expresar sus sentimientos utilizando
el arte o el drama.
Ayude a un niño a hacer un plan de seguridad.
Los niños pueden ser lastimados seriamente si intentan intervenir
cuando la violencia sucede entre sus padres. Un niño necesita saber de no
meterse dentro del pleito.
Ayude al niño a memorizar y escribir los números de que debe
llamar para pedir ayuda y a
Los sitios donde debe ir – como un centro comunitario cercano o la
casa de un vecino – si se
Siente con miedo o inseguro.
Sepa cuando tomar acción.
Todas las familias tienen desacuerdos de vez en cuando, y los
niños casi siempre se preocupan cuando sus padres pelean. Pero, si un niño en
su comunidad muestra por largo plazo, algunas de los siguientes síntomas, su
llamada puede ser la única esperanza para ese niño:
Violencia excesiva, especialmente crueldad contra los animales.
Lesiones físicas inexplicables, especialmente quemaduras o
magulladuras en varias etapas de curación.
Dramatización de violencia física o sexual extrema mientras el
niño juega.
Aislamiento extremo de los amiguitos; miedo de invitar a otros
niños a su casa.
Nota: Lo más importante es que no haya Violencia Domestica en
ningún hogar, pero si hay una discusión por alguna razón trate de no hacerla
delante de sus hijos; porque podría estar criando futuros agresores en el
mañana.