DOMINGO 3 De Junio 2012 by Frank Jiménez.
Etiqueta Noticia.
Generalmente
las estadísticas sugieren que más hombre son infieles a sus parejas que
mujeres. Pero ¿qué tan confiables son las cifras y -si se necesitan dos para
bailar el tango- son acaso matemáticamente posibles?
La
evidencia no pinta bien para los hombres.
Un estudio
importante en Reino Unido de la conducta sexual -la Encuesta Nacional
de las actitudes sexuales y estilos de vida del 2000- encontró que 15% de los
hombres que había tenido dos relaciones al mismo tiempo en el año anterior,
pero sólo 9% de las mujeres.
Catherine
Mercer, directora de análisis del estudio, dice que esta brecha de género puede
ser en parte porque las mujeres son menos propensas a admitir el engaño que los
hombres.
"Nosotros
no podemos observar directamente la infidelidad así que tenemos que confiar en
lo que la gente nos dice y sabemos que hay diferencias de género en la forma de
reportar los comportamientos sexuales", dice ella.
Pero eso
no es toda la historia.
Explicaciones
Una
explicación podría venirnos a la cabeza para esta diferencia en las
estadísticas entre hombres y mujeres es que menos mujeres son infieles, pero lo
hacen con más frecuencia. Pero toda la evidencia de la investigación sugiere
que las mujeres generalmente tienen menos parejas sexuales que los hombres, no
más.
Otra
razón para la diferencia podría estar en la edad.
"Sabemos
que en el hombre promedio tienden a ser mayores que sus parejas mujeres",
dice Mercer.
"Si
usted se imagina un escenario en donde un hombre casado tiene un affaire con
una mujer más joven -que probablemente sea soltera por ser más joven- él habría
cometido una infidelidad pero ella no".
Que se
crea o no que una mujer soltera que tiene sexo con un hombre casado es cómplice
de un adulterio dependerá de su propio código moral.
También
vale la pena señalar que algunas relaciones son abiertas y en este tipo de
relaciones el sexo con otras personas no sería considerado como un engaño. Sin
embargo, no hay espacio para estos juicios de valor en los datos.
De hecho,
Mercer ni siquiera utiliza la palabra "infidelidad" en su
investigación y prefirió utilizar los términos más neutrales como relaciones
"superpuestas" o relaciones "concurrentes".
"La
infidelidad es una palabra bastante pesada, así que hablar de de relaciones que
se superponen es más apropiado cuando estas pensando en el contexto
epidemiológico de estos datos".
"Pensamos,
por ejemplo, en las enfermedades de transmisión sexual y el VIH".
Los
hombres que pagan por sexo también podrían explicar estos índices más altos de
"relaciones superpuestas". El último estudio Nasal encontró que cerca
del 4% del hombre pagaron por tener sexo en los últimos cinco años. Si asumimos
que hay menos mujeres vendiendo sexo que hombres pagando por él, entonces la
prostitución también podría explicar algunas de las discrepancias.
Esto
supone, desde luego, que muchas menos mujeres pagan por sexo. Estudios
anteriores no le han preguntado esto a las mujeres, así que no hay datos
concretos, pero se hará en el siguiente estudio.
Hay otra
debilidad en la metodología. Los estudios anteriores no preguntaron
explícitamente si los encuestados habían "superpuesto" relaciones. En
lugar de esto se les preguntó las fechas de su primera y última relación sexual
con sus parejas más recientes.
A
continuación, los expertos estudiaron las fechas para buscar coincidencias.
Mercer señala, sin embargo, que este método puede dar la impresión de
infidelidad donde no la hay.
"Imaginemos
el escenario en el que la pareja inicia una relación en la escuela y luego se
separan y años después vuelven a reunirse".
"Cada
uno de ellos han tenido otras parejas en el ínterin. Así que su primera fecha
bien podría ser cuando se encontraban en la escuela y su fecha más reciente
bien podría haber sido la semana pasada. Pero las fechas de sus otras parejas
sexuales podrían hacer parecer que fueron infieles cuando de hecho no lo
fueron".
Entonces
¿pueden estos estudios decirnos algo acerca de qué tipos de hombres son los más
propensos a la infidelidad?
El director
de la Encuesta Social
General Americana identifica varios factores. "Entre los grupos más
susceptibles a ser infieles están aquellos que son menos religiosos y las
personas que están separadas de sus cónyuges por períodos prolongados. Como
viajar o trabajar fuera de casa".
Además,
Mercer dice que las personas más jóvenes reportan más relaciones superpuestas
que grupos de otras edades.
Así que
si usted es la pareja de un hombre joven no religioso que pasa mucho tiempo
fuera de casa - ya está advertida.