Lunes 23 De Julio 2012 by Frank Jiménez.
Etiqueta Noticia
EFE
San Juan
La rana Osteopilus Septentrionalis, una especie originaria de Cuba y las
Islas Caimán, se ha reproducido de forma descontrolada en Puerto Rico, donde
amenaza el ecosistema local por su agresividad contra la fauna autóctona de la
isla caribeña.
El director de la Unidad
de Vida Silvestre del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA)
de Puerto Rico, Ángel Atienza, señaló hoy a Efe que aunque no se ha catalogado
la presencia de la especie en la isla como plaga sí supone un peligro para la
fauna local.
Atienza advirtió de que además de la amenaza para el ecosistema
autóctono, la
Osteopilus Septentrionalis puede ser dañina para los humanos
por el líquido que segrega a través de sus glándulas sebáceas, capaz de irritar
la piel y de provocar problemas graves de visión si alcanza los ojos.
El funcionario aclaró que tiene constancia de la presencia en Puerto
Rico de ejemplares de Osteopilus Septentrionalis desde hace dos décadas, pero
que en los últimos años se ha hecho más habitual por toda la isla, incluidas
áreas residenciales.
En cuanto a cómo pudieron llegar a Puerto Rico los primeros ejemplares
de la rana cubana, dijo que la razón puede ser la costumbre de los
puertorriqueños de introducir en la isla especies exóticas como mascotas.
Atienza matiza que tampoco se debe descartar la llegada de algunos
ejemplares en cargamentos vía República Dominicana u otras islas del Caribe.
Atienza destaca que una de las especies autóctonas más perjudicadas es
el coquí de Puerto Rico, una pequeña rana autóctona de la isla caribeña que se
ha convertido en parte fundamental de la dieta de la Osteopilus
Septentrionalis.
La rana cubana causa también problemas en las comunidades de lagartijas
autóctonas, escorpiones y otras especies de ranas.
La lista incluye a la
Iguana (gallina de palo), otra especie importada a Puerto
Rico desde el continente americano y que se desarrolló sin freno debido a no
existir en la isla un depredador capaz de frenar su reproducción.
El caimán también fue introducido en zonas húmedas de Puerto Rico y es
hoy un peligro para el ecosistema y la población local.