Etiqueta Noticia.

Lesbia Gómez
¡A quien mucho se le perdona mucho ama! Con justeza se aprecia que si no podemos perdonar, menos podremos olvidar!. Porque se infiere que el olvido es el reservorio donde se depositan los desechos del rencor, resentimientos con ánimos de venganza - Se dice muchas veces "Perdono pero no olvido", y consecuente con este sentimiento eso no es `perdón sincero o autentico. Si no existe la disposición de perdonar con olvido, estaremos atados a la rueda cíclica de “tú me haces yo te hago”. Perdonar es deshacer la ofensa y quemarla como el alcanfor que no deja cenizas alrededor, y se estila que cuando la vida termine no quede residuos para no volver a una nueva estancia en medio del dolor, y por demás, atado por programa repetitivo hasta reconciliar la ofensa que origino la desarmonía. Por cuanto, el perdón libera para poder tener que volver la cara cuando a Dios pedimos "Padre, perdona nuestras ofensas, y no nos dejes caer más en la tentación de odiar con rencor y venganza- pero aún así, cuando se termina de orar, no se ha podido perdonar la ofensa y a quien la infligió y se mantiene vivo el resentimiento corroyendo el alma. ¡Hasta 7o veces 7 se ha de concretar el perdonar.