Domingo 15 de Septiembre 2013 by Francisco Jimenez
Etiqueta Noticia.

LAS VEGAS (AP) — La pregunta fue directo al grano: después de humillar al que se suponía que fuese un contrincante de cuidado, y barrer con la competencia en todas las divisiones en las que peleó, ¿qué oponente respetable hay en el horizonte para Floyd Mayweather Jr.?
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LAS VEGAS (AP) — La pregunta fue directo al grano: después de humillar al que se suponía que fuese un contrincante de cuidado, y barrer con la competencia en todas las divisiones en las que peleó, ¿qué oponente respetable hay en el horizonte para Floyd Mayweather Jr.?
El estadounidense contempló la interrogante por varios segundos y, por primera vez en una noche triunfal, se quedó sin palabras. Miró a su izquierda en la tarima, donde estaba sentado un cabizbajo Saúl "Canelo" Alvarez, todavía asimilando la paliza que acababa de recibir a manos de Mayweather para sufrir la primera derrota de su carrera.
"Canelo es un gran campeón, es el futuro del boxeo...", atinó finalmente a responder Mayweather, luego de un silencio que pareció eterno, repitiendo los elogios, quizás demasiado dadivosos, que repartió a su oponente mexicano tras derrotarlo por decisión el sábado y apoderarse de los cetros de la división súper welter. Un disco rayado, hablando más como promotor que como boxeador. Y ni una sola palabra sobre su próximo rival.
Esa es la encrucijada en la que se encuentra Mayweather (45-0), el rey indiscutido libra por libra, la máxima estrella de su deporte, el atleta mejor pagado del planeta, y, por qué no, un nombre obligado en la discusión sobre el mejor boxeador en la historia.
Con 36 años, una condición física impecable y poco castigo en casi dos décadas sobre el cuadrilátero gracias a su defensa y reflejos, Mayweather encara la paradoja de ser demasiado superior al pelotón para el bien de sus propios intereses comerciales. Muhammad Alí tuvo a Joe Frazier. Sugar Ray Leonard, Marvin Hagler, Tommy Hearns y Roberto Durán compartieron una época dorada en los 70 y 80. Mayweather sólo tiene al espejo.
"Canelo es un gran campeón, es el futuro del boxeo...", atinó finalmente a responder Mayweather, luego de un silencio que pareció eterno, repitiendo los elogios, quizás demasiado dadivosos, que repartió a su oponente mexicano tras derrotarlo por decisión el sábado y apoderarse de los cetros de la división súper welter. Un disco rayado, hablando más como promotor que como boxeador. Y ni una sola palabra sobre su próximo rival.
Esa es la encrucijada en la que se encuentra Mayweather (45-0), el rey indiscutido libra por libra, la máxima estrella de su deporte, el atleta mejor pagado del planeta, y, por qué no, un nombre obligado en la discusión sobre el mejor boxeador en la historia.
Con 36 años, una condición física impecable y poco castigo en casi dos décadas sobre el cuadrilátero gracias a su defensa y reflejos, Mayweather encara la paradoja de ser demasiado superior al pelotón para el bien de sus propios intereses comerciales. Muhammad Alí tuvo a Joe Frazier. Sugar Ray Leonard, Marvin Hagler, Tommy Hearns y Roberto Durán compartieron una época dorada en los 70 y 80. Mayweather sólo tiene al espejo.